Los tipos de diseño web que debes conocer

Tipos de diseño web: cuáles existen y cuál necesita tu negocio

Por eso, cuando hablamos de tipos de diseño web, hoy tiene más sentido clasificarlos según su función y los objetivos del negocio que limitarse a hablar de webs estáticas, dinámicas o responsive.

Además, hay aspectos que hace unos años podían considerarse características adicionales y que actualmente deberían formar parte prácticamente de cualquier proyecto: adaptación a dispositivos móviles, velocidad, accesibilidad, experiencia de usuario, posicionamiento orgánico y una estructura orientada a la conversión.

Veamos qué tipos de páginas web existen, qué características tiene cada una y cuál puede tener más sentido para tu negocio.

¿Qué tipos de diseño web existen?

tipos de diseño web

No existe un único diseño adecuado para todas las empresas. Una clínica, un ecommerce, un despacho profesional o una plataforma de formación tienen necesidades muy diferentes.

Estos son algunos de los tipos de web más habituales actualmente.

1. Web corporativa o de servicios

Es probablemente el formato más habitual para empresas y profesionales.

Su objetivo principal es explicar quién eres, qué haces, para quién trabajas y cómo puede contactar contigo un potencial cliente.

Una web corporativa suele incluir páginas como:

  • Inicio.
  • Empresa o equipo.
  • Servicios.
  • Casos de éxito o proyectos.
  • Preguntas frecuentes.
  • Blog o recursos.
  • Contacto.

Pero una buena web corporativa no debería funcionar como un simple folleto digital.

Tiene que ayudar al usuario a entender rápidamente si la empresa puede resolver su necesidad y facilitarle el siguiente paso.

Por ejemplo, en una clínica sanitaria no basta con incluir una página llamada «Tratamientos». Puede ser mucho más efectivo crear páginas específicas para cada servicio, problema o perfil de paciente cuando tenga sentido desde el punto de vista de la experiencia de usuario y del posicionamiento en buscadores.

¿Cuándo elegirla?

Cuando el objetivo principal de la web sea presentar una empresa o sus servicios y generar contactos, solicitudes de presupuesto, citas o reuniones.

2. Landing page o página orientada a conversión

Una landing page es una página creada alrededor de un único objetivo principal.

Puede utilizarse para:

  • Captar leads.
  • Conseguir reservas.
  • Descargar un recurso.
  • Solicitar una demostración.
  • Inscribirse en un evento.
  • Contratar un servicio.
  • Apoyar una campaña de Google Ads, Meta Ads u otro canal.

A diferencia de una web corporativa completa, una landing reduce las posibles distracciones y dirige al usuario hacia una acción concreta.

Su estructura suele trabajar elementos como:

  1. Una propuesta de valor clara.
  2. El problema o necesidad del usuario.
  3. La solución.
  4. Beneficios.
  5. Pruebas de confianza.
  6. Resolución de objeciones.
  7. Una llamada a la acción.

El diseño, por tanto, no debería valorarse únicamente por su estética. La pregunta importante es: ¿facilita que el usuario entienda la propuesta y avance?

¿Cuándo elegirla?

Especialmente para campañas publicitarias, lanzamientos, promociones, descargables o servicios muy concretos.

3. Ecommerce o tienda online

Una tienda online tiene necesidades de diseño diferentes a las de una web corporativa.

Además de presentar correctamente la marca, debe facilitar procesos como:

  • Descubrir productos.
  • Utilizar categorías y filtros.
  • Comparar alternativas.
  • Consultar fichas de producto.
  • Añadir productos al carrito.
  • Realizar el pago.
  • Consultar gastos y condiciones de envío.
  • Resolver dudas antes de comprar.

Cada fricción dentro del proceso puede afectar a la conversión.

En este tipo de proyectos también cobra especial importancia la accesibilidad. Desde el 28 de junio de 2025, la normativa europea de accesibilidad establece requisitos para determinados productos y servicios, entre ellos los servicios de comercio electrónico, aunque existen excepciones y condiciones según el tipo de empresa y servicio.

Por eso, aspectos como el contraste, el tamaño de los elementos interactivos, la navegación mediante teclado, los formularios o la compatibilidad con tecnologías asistenciales deberían considerarse desde la fase de diseño.

¿Cuándo elegirla?

Cuando la transacción se realiza directamente a través de la página web.

4. Web de contenidos, medio o blog

En estas páginas el contenido tiene un papel protagonista.

Puede tratarse de:

  • Un medio de comunicación.
  • Una revista digital.
  • Un blog especializado.
  • Una biblioteca de recursos.
  • Un portal educativo.
  • Un proyecto basado en contenidos y posicionamiento SEO.

Aquí el diseño debe facilitar principalmente el descubrimiento y el consumo de información.

Son especialmente importantes:

  • Una buena jerarquía de contenidos.
  • Categorías claras.
  • Buscador interno.
  • Enlaces entre contenidos relacionados.
  • Legibilidad.
  • Navegación sencilla.
  • Correcta visualización en móvil.

En proyectos con una estrategia SEO importante también hay que pensar la arquitectura antes de empezar a publicar.

Crear cientos de contenidos sin una estructura clara puede terminar generando páginas duplicadas, contenidos que compiten entre sí y una navegación difícil para usuarios y buscadores.

¿Cuándo elegirla?

Cuando la generación y distribución de contenidos sea una parte importante de la estrategia de captación o del propio modelo de negocio.

5. Portfolio y web de marca personal

Es habitual entre profesionales creativos, consultores, arquitectos, fotógrafos, diseñadores o perfiles cuya experiencia y proyectos anteriores tienen un peso importante en la decisión de contratación.

En estos casos el componente visual suele tener mayor protagonismo.

Pero incluso un portfolio debe evitar convertirse simplemente en una galería bonita.

Un potencial cliente debería poder entender:

  • Qué haces.
  • Qué tipo de proyectos aceptas.
  • Con quién trabajas.
  • Qué experiencia tienes.
  • Qué resultados has conseguido.
  • Cómo puede contratarte.

Un buen portfolio combina imagen, contexto y evidencia.

¿Cuándo elegirla?

Cuando la persona, trayectoria o trabajo realizado forma una parte central de la propuesta de valor.

6. Plataforma, área privada o aplicación web

Existen proyectos en los que la página deja de ser principalmente informativa y pasa a convertirse en una herramienta.

Por ejemplo:

  • Plataformas de formación.
  • Software como servicio.
  • Áreas privadas para clientes.
  • Plataformas de reservas.
  • Marketplaces.
  • Herramientas de gestión.
  • Directorios con funcionalidades avanzadas.

En estos proyectos el diseño de interfaz y la experiencia de usuario adquieren todavía más importancia.

Hay que estudiar flujos, permisos, estados, formularios, procesos de alta, recuperación de contraseñas, búsquedas, errores y multitud de situaciones que no aparecen en una web corporativa convencional.

¿Cuándo elegirla?

Cuando el usuario necesite realizar tareas complejas dentro del sitio web.

Entonces, ¿qué ha pasado con el diseño estático, dinámico, responsive o adaptativo?

Estos términos siguen existiendo, pero describen cuestiones diferentes.

Una página estática muestra contenido que no se genera a partir de una base de datos o sistema complejo. Puede ser perfectamente rápida, moderna y visual.

Una página dinámica genera o modifica contenidos en función de información almacenada, usuarios, bases de datos u otras variables. WordPress, por ejemplo, permite construir webs dinámicas.

Pero ninguno de estos conceptos determina por sí solo si una web está bien diseñada.

Lo mismo ocurre con el diseño responsive.

El responsive ya no debería considerarse un tipo de web

Hace años tenía sentido distinguir entre una página tradicional y una página responsive.

Actualmente debería ser un requisito básico.

Google utiliza principalmente la versión móvil del contenido para rastrear e indexar las páginas y recomienda el diseño web responsive como una de las opciones más sencillas de implementar y mantener.

Una web moderna debería adaptarse correctamente a:

  • Teléfonos móviles.
  • Tablets.
  • Portátiles.
  • Monitores de diferentes dimensiones.
  • Distintas orientaciones de pantalla.

Y adaptarse no significa simplemente hacer todo más pequeño.

Hay que revisar tamaños de texto, botones, navegación, formularios, imágenes, espacios y orden de los elementos para que la experiencia siga siendo buena.

Qué debería tener una web bien diseñada actualmente

Independientemente del tipo de página que elijas, existen una serie de criterios que deberían plantearse prácticamente desde el inicio.

1. Diseño mobile-first

No diseñes primero una página enorme para ordenador y después intentes encajarla como puedas en un teléfono.

Hay que pensar desde el principio cómo navegará una persona desde una pantalla pequeña.

Menús, botones, tablas, formularios, llamadas a la acción y contenidos tienen que funcionar correctamente también en móvil.

2. Una arquitectura fácil de entender

Un buen diseño ayuda al usuario a orientarse.

En pocos segundos debería poder responder preguntas como:

¿Dónde estoy?
¿Qué ofrece esta empresa?
¿Dónde encuentro lo que necesito?
¿Qué tengo que hacer ahora?

Si para encontrar un servicio hacen falta cuatro clics o el menú contiene una cantidad interminable de opciones, probablemente exista un problema de arquitectura antes que de diseño gráfico.

3. Velocidad y rendimiento

Una web espectacular que tarda demasiado en cargar termina ofreciendo una mala experiencia.

Por eso el rendimiento debe formar parte del propio proceso de diseño y desarrollo.

Google utiliza las Core Web Vitals para evaluar aspectos de la experiencia real de navegación relacionados con la carga, la capacidad de respuesta y la estabilidad visual. Actualmente estas métricas son LCP, INP y CLS.

Utilizar imágenes gigantescas, vídeos innecesarios, animaciones pesadas o demasiados scripts puede perjudicar el resultado.

Diseñar también significa saber qué no hace falta añadir.

4. Accesibilidad

La accesibilidad web ha dejado de ser un aspecto secundario.

Las WCAG 2.2 son actualmente una referencia internacional para hacer que los contenidos digitales sean más accesibles para personas con diferentes discapacidades.

Algunos aspectos básicos son:

  • Contraste suficiente.
  • Tamaños de texto adecuados.
  • Formularios comprensibles.
  • Navegación mediante teclado.
  • Estados de foco visibles.
  • Textos alternativos en imágenes cuando proceda.
  • Botones fácilmente identificables.
  • Estructura correcta de encabezados.
  • Evitar depender únicamente del color para transmitir información.

Además de ampliar el número de personas que pueden utilizar la web, muchas de estas mejoras hacen que la experiencia sea mejor para todos los usuarios.

5. SEO integrado desde la arquitectura

El SEO no debería aparecer cuando la web ya está terminada.

La definición de servicios, URLs, contenidos, categorías y jerarquías debería estudiarse antes de empezar a diseñar muchas de las páginas.

De lo contrario es habitual encontrarse después con problemas como:

  • Servicios importantes sin página propia.
  • Varias páginas intentando posicionarse por lo mismo.
  • URLs poco claras.
  • Contenido difícil de enlazar.
  • Páginas que Google encuentra pero el usuario no.
  • Rediseños que provocan pérdidas de tráfico por eliminar URLs existentes.

Diseño, desarrollo, contenido y SEO deberían trabajar de forma coordinada.

6. Diseño orientado a conversión

Una web puede tener tráfico y no generar negocio.

Cada página importante debería tener claro qué acción queremos facilitar.

Según el negocio, puede ser:

  • Llamar.
  • Reservar una cita.
  • Solicitar información.
  • Comprar.
  • Descargar un documento.
  • Inscribirse.
  • Pedir una valoración.
  • Concertar una reunión.

Esto no significa llenar la web de botones.

Significa diseñar un recorrido lógico que acompañe al usuario hasta el siguiente paso.

7. Un sistema visual coherente y escalable

Otra evolución importante del diseño web es trabajar cada vez más mediante componentes y sistemas reutilizables.

Botones, formularios, tarjetas, bloques de contenidos, titulares, llamadas a la acción o testimonios deberían mantener criterios visuales coherentes.

Esto facilita:

  • Mantener la identidad de marca.
  • Crear nuevas páginas.
  • Evitar inconsistencias.
  • Reducir costes de desarrollo.
  • Mejorar futuras ampliaciones de la web.

Una página debería poder crecer sin tener que reinventar su diseño cada vez que se crea una nueva sección.

¿Y la inteligencia artificial en el diseño web?

La inteligencia artificial ya puede ayudar en muchas partes del proceso: generación de estructuras iniciales, prototipos, código, imágenes, análisis de contenidos o creación de variaciones.

Pero utilizar IA no convierte automáticamente una web en una buena web.

El riesgo está precisamente en generar páginas muy rápido que terminan pareciéndose entre sí, contienen textos genéricos o no responden correctamente a la estrategia del negocio.

La IA puede acelerar determinadas tareas. La estrategia, la propuesta de valor, la experiencia de usuario y las decisiones sobre qué debe conseguir la web siguen necesitando criterio.

Errores de diseño web que deberías evitar

Algunos errores habituales han cambiado poco, aunque ahora se manifiestan de otras formas.

Diseñar pensando únicamente en estética

Una web puede ser visualmente espectacular y no explicar qué vende la empresa.

Copiar la estructura de la competencia

Que otras empresas tengan determinadas páginas no significa que esa arquitectura sea adecuada para tu negocio.

Sobrecargar la página de animaciones

Los efectos deben ayudar a entender o utilizar la interfaz. Si solamente distraen, probablemente sobren.

No priorizar correctamente la información

Cuando todos los textos son grandes, todo está destacado y aparecen botones constantemente, nada termina destacando.

Crear primero la web y pensar después en SEO

Puede provocar cambios de arquitectura, contenidos y URLs pocos meses después del lanzamiento.

No medir lo que ocurre después de publicar

El trabajo no termina cuando la web entra en producción.

Analítica, mapas de interacción, conversiones, Search Console y datos comerciales pueden revelar qué páginas funcionan y dónde existen problemas.

Utilizar demasiado contenido generado automáticamente

Publicar más no significa comunicar mejor.

El contenido debe aportar información útil, reflejar la realidad del negocio y responder a las dudas que realmente tiene un potencial cliente.

¿Qué tipo de diseño web necesita tu negocio?

La respuesta depende menos de las tendencias visuales del momento y más de tus objetivos.

Antes de empezar un proyecto web conviene responder al menos a estas preguntas:

  • ¿A quién queremos atraer?
  • ¿Qué necesita encontrar esa persona?
  • ¿Qué queremos que haga?
  • ¿Qué servicios o productos son prioritarios?
  • ¿Necesitamos captar contactos o vender directamente?
  • ¿Qué contenidos pueden ayudarnos a posicionarnos?
  • ¿Qué debe poder gestionar internamente el equipo?
  • ¿Cómo puede crecer la web durante los próximos años?

A partir de ahí tendrá sentido decidir arquitectura, contenidos, tecnología y diseño.

Porque una buena página web no es simplemente la que parece más moderna.

Es la que consigue que una persona encuentre lo que necesita, entienda por qué debería elegirte y pueda dar el siguiente paso con facilidad.

En Somos Peces Voladores diseñamos y desarrollamos páginas web partiendo de la estrategia del negocio, no únicamente de la parte visual. Trabajamos especialmente con empresas y centros del sector salud para ordenar su presencia digital, mejorar la experiencia de sus usuarios y convertir la web en una herramienta real de captación.

Si estás planteando crear una nueva web o renovar la que ya tienes, podemos ayudarte a definir primero qué necesitas construir y por qué.

¡Comparte este post en tus redes favoritas!

Nuestros servicios de Marketing Digital

Posts relacionados

¡Contacta con nosotros!

Responsable del tratamiento: SARUBU LABS SL | B88042452 | PASEO DE LA CASTELLANA, 200. 28046 MADRID | [email protected] Finalidades: contestación a las consultas y peticiones del interesado que haya realizado a través de los canales disponibles para ello. Previa información y su consentimiento expreso, se podrá enviar información comercial relacionada con nuestro sector. Legitimación: contestación a sus consultas, el tratamiento se basa en la ejecución precontractual (artículo 6.1.b RGPD). El envío de información comercial en el consentimiento expreso (artículos 6.1.a RGPD y artículo 21.2. LSSICE). Conservación de los datos: sus datos se conservarán el tiempo estrictamente necesario y conforme a los plazos que puede consultar en la política de privacidad del modo indicado en el apartado “información adicional”. Destinatarios: sus datos no serán cedidos a terceros, salvo obligación legal y aquellas comunicaciones o acceso a sus datos que pudieran tener terceros colaboradores o subcontratados que tendrán la condición de encargados del tratamiento para las exclusivas finalidades aquí descritas. Consulte el apartado “Información adicional”. Derechos: puede ejercer los derechos de acceso, rectificación, supresión, portabilidad, limitación del tratamiento y oposición escribiendo un correo electrónico o en nuestras oficinas a través de los datos de contacto indicados. Si considera que sus derechos han sido vulnerados, puede reclamar ante la AEPD (www.aepd.es). Información adicional: puede consultar la información adicional y detallada sobre protección de Datos solicitándola al correo electrónico indicado, en nuestra oficina o en el apartado “política de privacidad” de nuestra página web, cuyos datos puede encontrar en el primer apartado: “Responsable del Tratamiento”.

¿Listo para despegar tu negocio?

Diseño web, redes sociales, estrategia digital… Todo lo que necesitas para crecer en un solo lugar. Cuéntanos tu idea y hagámosla volar.